La Comisión Europea ha lanzado una propuesta orientada de modificación del Reglamento Orgánico de la Unión Europea (Reglamento (UE) 2018/848), junto con una hoja de ruta para la revisión de la legislación secundaria, en un esfuerzo por optimizar la normativa que rige la producción ecológica en el bloque. Las iniciativas forman parte del paquete Organic Rulebook Fit for the Future y reflejan el compromiso de la UE con un marco más eficiente, adaptado a las realidades actuales del sector, manteniendo altos estándares de calidad y transparencia.
La propuesta legislativa elaborada por la Comisión (COM(2025)780) marca un avance significativo en la regulación de la agricultura orgánica en la UE. Su objetivo principal es ajustar aspectos técnicos y operativos del Reglamento 2018/848, a fin de reducir cargas administrativas, mejorar la aplicabilidad de las normas y fortalecer la competitividad del sector orgánico europeo. Estos ajustes se proponen sin alterar los principios fundamentales del sistema orgánico, tales como la prohibición de organismos genéticamente modificados y los criterios de producción orgánica. La iniciativa también busca dar mayor claridad sobre aspectos como el uso de productos, la gestión de equivalencias y la interoperabilidad de sistemas de control y trazabilidad.
El documento Staff Working Paper (SWD(2025)424), publicado en paralelo, ofrece el contexto técnico y justificación de la hoja de ruta de revisión de la legislación secundaria. Este documento identifica áreas específicas donde la normativa de aplicación puede simplificarse o clarificarse sin compromiso de los estándares básicos, tales como la categorización de sustancias permitidas, criterios de control para pequeños operadores, y sistemas de verificación. Asimismo, explica las prioridades de la Comisión para ajustar progresivamente la legislación complementaria al reglamento base, con la finalidad de que el marco normativo sea más coherente, accesible y eficaz.
Organizaciones europeas del sector, como IFOAM Organics Europe, han acogido positivamente estos avances, resaltando que la propuesta representa una oportunidad para reforzar la competitividad de la producción orgánica, integrar preocupaciones operativas de productores y operadores, y modernizar el reglamento sin debilitar sus fundamentos. En particular, se valora que la propuesta busque un equilibrio entre la simplificación regulatoria y el mantenimiento de la confianza del consumidor en las cadenas orgánicas.
La hoja de ruta también ha sido destacada por actores del sector por su enfoque estratégico en la revisión de la legislación secundaria, que abarca normas técnicas y procedimientos complementarios al reglamento base. Este conjunto de ajustes previstos incluye aspectos como la actualización de listas de sustancias permitidas, la simplificación de requerimientos para ciertos productos (por ejemplo, preparaciones de limpieza o desinfección de uso agrícola), y mejoras en los sistemas digitales de notificación y control (OFIS y TRACES).
Desde la perspectiva de la CIAO (Comisión Interamericana de Agricultura Orgánica), esta iniciativa normativa europea es un hecho de máxima relevancia estratégica. El mercado orgánico de la UE constituye uno de los más exigentes y estructurados del mundo, y los ajustes propuestos inciden directamente en la manera en que los productos orgánicos de terceros países se interpretan, certifican y comercializan. Entender la dirección de estos cambios permitirá a los países de América Latina y el Caribe:
anticipar exigencias regulatorias y orientar sus marcos normativos internos para mantener coherencia con estándares internacionales;
fortalecer los mecanismos de control y certificación para facilitar el acceso a mercados exigentes;
y contribuir a una participación más informada en procesos normativos globales relacionados con sistemas orgánicos.
Además, la revisión de la legislación secundaria brinda señales claras sobre áreas donde la simplificación y la claridad normativa pueden favorecer el desempeño de agricultores y operadores, tanto en la UE como en terceros países.
Los avances normativos anunciados por la Comisión Europea posicionan a la agricultura orgánica como un sector prioritario dentro de las políticas públicas europeas de sostenibilidad, resiliencia y competitividad, con impactos potenciales para actores de todo el mundo.
Más información:
IFOAM Organics Europe welcomes the European Commission’s proposal for a targeted amendment of the Organic Regulation (EU) 2018/848.
EU Staff Working Document SWD(2025)424: Organic Rulebook Fit for the Future – internal context and justification for the roadmap.
Organic Rulebook Fit for the Future – European Commission announcement.